Quiero mi dosis de Misericordina!!!

Publicado: 14 marzo, 2014 de Fran Molina en Análisis de campañas
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Antes que nada, siento no haber publicado la semana pasada. Se me complicó mucho la cosa y no pude ponerme a maquinar nada. Esta semana sí he podido encontrar un ratito libre para hacer un vómito breve. Ah, si te perdiste mi último post…aquí lo tienes.

Quizá llego un poco tarde, pero acabo de encontrarme por ahí una ingeniosa campaña de marketing puesta en marcha por el papa Francisco I. El producto lanzado recibió el genial nombre de Misericordina y venía con un packaging más genial aún. Éste.

Misericordina, el “medicamento” recomendado por el papa Francisco.

Si al igual que yo no conocías la campaña, te estarás preguntando: ¿y la Misericordina ésta qué es? Pues ni más ni menos que un simple rosario. Y viene acompañado de una bonita estampita de nuestro amigo Jesús y…un prospecto! Para Francisco I, es un “remedio espiritual a los males que acucian esta sociedad”. El Papa pelotudo (por argentino, no por otra cosa) afirma que esta “sustancia” proporciona “ayuda espiritual para el alma  y para difundir amor, el perdón y la fraternidad“.

Vamos, que la Misericordina es un producto supernecesario teniendo en cuenta los tiempos que corren. Pero vamos a dejar las implicaciones filosóficas/ideológicas.

¿De dónde viene esta idea? En realidad no se le ocurrió a Francisco, sino que nació allá por 2011. Este medicamento fue un souvenir para los jóvenes que acudieron a la jornada de la juventud de Gdansk (Polonia), en otoño de ese año. El autor intelectual (ahora que está tan de moda ese concepto) fue el seminarista polaco Blazej Kwiatkowski. En este artículo puedes conocer mejor cómo surgió esta iniciativa. Yo no voy a detenerme mucho aquí.

El caso es que ha sido un pelotazo. El departamento de comunicación del Vaticano (que lo tiene, no lo dudes) se ha marcado un tanto con esta Misericordina. A finales de noviembre de 2013, se llevaban vendidas 2000 unidades y venían de camino 10000 más para ser vendidas. Se pueden comprar en una iglesia de Roma y a través de Internet. ¡La Santa Sede vendiendo por Internet! Es de locos, ¿eh? Y luego aún hay empresaurios que pasan del tema… Me parece muy chocante que la Iglesia se pase antes al comercio electrónico que muchas empresas.

También me parece curioso que haya una tienda online en la que se vendan objetos religiosos: Holyart. Creo que voy a dejar de pensar que ya lo he visto todo. Siempre encuentro algo que me vuelve a sorprender.

Tómate una Misericordina antes de cada comida!

Por cierto, me parece un poco criticable que en lugar de regalar la Misericordina, la vendan…En definitiva, un ejemplo más de que la Iglesia como institución no es lo que dice ser. Si fueran coherentes con todo lo que pregonan, la regalarían.

En mi opinión, están haciendo negocio con la fe de la gente. Ay, perdón. Esto no es nada nuevo. Llevan así toda la vida.

Las contradicciones típicas: defiendo el derecho a la vida pero acarreo muchísimos muertos a mis espaldas; defiendo la austeridad mientras el anillo de mi dedo vale tanto que daría de comer a muchos niños en África.

Y ya que hemos topado con la Iglesia, voy a hacer una pequeña reflexión personal sobre los nuevos vientos que soplan en esta institución. NO ME FIO UN PELO. Me produce mucha desconfianza la actitud del nuevo Papa. Tan liberal, comprensivo y hasta a favor de la homosexualidad¿Modernidad? ¿Concordia? ¿O hipocresía?

¿Y tú? ¿Qué opinas de los nuevos mensajes “comerciales” del cristianismo? ¿Es un cristianismo 2.0? ¿O es el mismo perro pero con un vistoso collar de colores?

¡Comparte este artículo con tus amigos en las redes sociales! Ya sabes donde están los botones 😉

PD: Si tienes una empresa y aún no vendes por Internet, háztelo mirar. La Iglesia ya lo está haciendo. ¿Vas a ser menos? Podría darte algunos motivos, pero de eso ya se ha hablado mucho.

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

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comentarios
  1. luly dice:

    En 2010 MSF lanzó la campaña “Pastillas contra el dolor ajeno”, y no se porqué esta idea papal me lo ha recordado. eso si, por lo menos las pastillitas estaban buenisimas!

    https://www.msf.es/pastillascontraeldolorajeno/compralas.php

  2. Alba dice:

    Hola Fran. Entiendo lo que dices, pero hay que ir al fondo. ¿Qué es la misericordia? Amar. Amar de un modo puro, desinteresado. Es amar al que sufre, al que está herido, al que no se merece ese amor. Ni tú ni yo nos merecemos muchas veces que nos amen. Anda que no fallamos veces… ¿verdad? Anda que no negamos amor a quien falla, o criticamos creyéndonos más que el otro… Nosotros tampoco nos merecemos ese amor. Y Dios nos ama así, sin que nos lo merezcamos. ¿Qué menos que amar también así a los demás?
    El papa ha empleado la idea de un medicamento para hacer entender que la misericordia es lo único que puede sanar a esta sociedad tan llena de dolor.
    Y lo de la cajita… NO HACE FALTA COMPRARLO. Si hay gente a la que le hace ilusión tenerlo físicamente está bien que pueda tener esa posibilidad.
    La medicina en cuestión (la misericordina: la misericordia) en realidad es tener presente a Jesús, rezar por los demás y amar de verdad (no con un amor egoísta como tantas veces nos presenta el mundo).
    ¡¡La MISERICORDIA!! ¡Ese tipo de amor! ¡Esa es la medicina que necesita el mundo (no la cajita)! Y tú y yo podemos hacer que el mundo esté un poco más sano. Empiezo rezando por ti. Reza tú por mí. Y después seguimos por el resto del mundo, sobre todo por los que no se lo merecen.
    Un saludo y buen día.

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