Posts etiquetados ‘usabilidad web’

Os prometí hace un par de artículos que hablaría un poquito del curso de Marketing Digital al que asistí hace unas semanas. Fue organizado por Google y está reconocido por IAB Spain, que se encarga de representar a todos los actores de la publicidad digital (agencias, medios,anunciantes,…). Es un curso que está recorriendo distintas ciudades del país en su versión presencial. Pero si eres un amante de los cursos online en abierto, tengo buenas noticias para ti. También puedes hacerlo desde casa con tu portátil haciendo clic aquí. Te lo recomiendo, es un curso muy completo.

Hace unos días os hablé de Google Trends, uno de las estrellas de este curso. Hoy vengo a hablar de otro de sus protagonistas estelares: la usabilidad. Ésta, según Wikipedia, hace referencia a lo fácil que es usar o manejar un determinado objeto o herramienta para conseguir un objetivo. Llevado a lo que nos ocupa, la usabilidad web es la claridad y sencillez con la que se diseña una página web.

En ese sentido, la usabilidad persigue que el usuario tenga una gran y cómoda experiencia de navegación. Todos los esfuerzos de diseño y de programación pasan por que el usuario lo tenga fácil a la hora de navegar y que encuentre lo que está buscando. O dicho de otra forma, la usabilidad es el medio para que el usuario de internet haga lo que yo o tú, como dueños de una página web o tienda virtual, queremos que haga. Por lo tanto, la usabilidad web y las conversiones están estrechamente relacionadas. Pero este concepto en realidad no es algo tan nuevo, sino que se lleva aplicando desde el comienzo de los tiempos 😛

Un ejemplo lo tenemos en las carreteras y autovías. Éstas tienen la función de comunicar distintos lugares, pueblos o ciudades entre sí. Por ello, están construidas pensando en el conductor. El objetivo de estas carreteras es que éste sea capaz de ir desde un punto a otro sin perderse y que viaje con cuanta más seguridad mejor. La señalización, paneles interactivos con información en tiempo real sobre atascos o condiciones atmosféricas y los distintos carriles tienen la función de hacer la conducción por las carreteras más intuitiva y segura. Nos gusta tener todo fácil y cuanto más despejado, mejor.

¿Usabilidad? No lo creo.

¿Usabilidad? No lo creo.

Otro ejemplo clásico de usabilidad lo encontramos en los supermercados. Estos están concebidos para maximizar las conversiones. O, trasladado al mundo offline, las ventas. Es decir, los supermercados disponen los alimentos básicos hacia el final de sus establecimientos para que de camino a esa sección vayas viendo otros alimentos menos esenciales y los “pesques”.

Lo mismo sucede con las partes cercanas a las cajas, donde colocan productos a los que quieren darle más salida al mismo tiempo que te sugieren ofertas y promociones. Las cajas de los supermercados podrían ser una equivalencia de nuestra home con productos destacados o de alguna landing page específica. Le muestras al cliente desde el principio o en el momento de la verdad lo que quieres que compre.

Así, es fácil entender que la usabilidad lo inunda todo. La idea es que el usuario no se pierda en la tienda/autovía/página web. Tiene unos enormes beneficios aplicar la usabilidad a nuestro negocio ya que maximiza los ingresos al ponérselo fácil a los clientes. Si se lo pones todo en bandeja, será más fácil que te compre.

Hace cosa de dos meses asistí a la V Edición del Iday de Alicante y tuve la suerte de presenciar una ponencia de Iñaki Tovar, de Webpositer. En su intervención, Iñaki hablaba de maximizar conversiones en el comercio electrónico (llamó a su presentación “Convierte como puedas” :P) e introdujo el concepto del Test de la mamá. Consiste simplemente en poner a nuestras madres o padres a navegar por nuestras webs para ver si se desenvuelven bien y realizan sin problemas lo que yo quiero que realicen.


carrito compra

Esta anécdota de Iñaki no hace más que resaltar la importancia  de hacer tests de usabilidad y tests A/B para comprobar si nuestra web funciona bien y para probar distintas versiones, por ejemplo, de una landing page. Estos tests proporcionan información de primera mano sobre como están “usando” nuestra página web y, por lo tanto, permite ver y corregir errores de usabilidad teniendo en cuenta el modo de navegar de los clientes.

click hereLas pruebas consisten en reunir a un grupo de usuarios de una aplicación o página web y pedirles que realicen las tareas para las que fue diseñada. Por ejemplo, si tenemos una tienda online le pediríamos a estos usuarios que intenten realizar una compra para ver como realizan el proceso. Se les puede presentar distintas versiones de la web o de una determinada landing page para ver cuál funciona mejor. También se puede probar con distintos tamaños de las imágenes o con la combinación de colores, etc. Son los tests A/B.

En estos tests hay que tener en cuenta varios criterios para decidir. Tres de esas variables que se emplean son las siguientes:

  • exactitud: mide los errores que comete el usuario mientras realiza la tarea propuesta.
  • tiempo: lo que tarda el cliente en llevar a cabo la acción.
  • respuesta emocional: ¿qué siente el usuario al acabar la tarea? ¿se siente satisfecho? ¿ha sido cómoda la experiencia de navegación? ¿está tenso o agobiado?

Para mí, la más importante de estas tres es la de la respuesta emocional. Ésta es un perfecto reflejo de que estamos haciendo las cosas bien-o mal- en nuestra página web. Si nuestro cliente está contento tras haber realizado una acción en nuestra web es síntoma de que todo está más o menos en orden y de que estamos en el buen camino. Aún así, seguro que hay algo que mejorar y hay que aprovechar estos tests para pulir esos pequeños fallos.

Por último, algo importantísimo para la usabilidad es que el usuario sepa en cada momento en que parte de la web o del proceso de compra está. Para ello, se debe mostrar al usuario en la parte de la arriba de la ventana de navegación en que sección se encuentra. Es lo que se conoce como breadcrumbs (migas de pan). Muestran el camino que el cliente está siguiendo. Si tienes una web o tienda online en WordPress las puedes instalar fácilmente mediante un plugin. En este post se explica de una manera muy sencilla.

Breadcrumbs Amazon

En esta captura de pantalla se aprecia muy bien la función que cumplen las breadcrumbs. He realizado una búsqueda de prueba en Amazon sobre tablets y se puede ver que tienen perfectamente habilitadas las migas de pan para que el cliente no se pierda. Esto mejora la usabilidad de cara al usuario y por consiguiente, permite generar más ventas porque está cómodo y completa el proceso de compra.

Otro gran recurso que permite mejorar la usabilidad de nuestra web es indicar al usuario que una tarea se ha realizado correctamente. Por ejemplo, cuando queremos cambiar nuestra contraseña y se nos avisa de que se ha cambiado satisfactoriamente. Esto, que parece de cajón, es importante porque el usuario tiene claro que ha concluido la tarea que se disponía a hacer y despeja dudas. Y el usuario no quiere dudas.

Otro factor de usabilidad es aquél que nos permite  ir desde la parte de abajo de una página a la parte de arriba de ésta pulsando un simple botón, que suele ser una flechita situado en la parte derecha. Esto, personalmente, me encanta. Es comodísimo, sobre todo cuando estás leyendo artículos largos y volver arriba manualmente es un rollo 😉

usabilidad flecha volver arriba

Un gran ejemplo es el blog personal de Victor Martín, donde además de tener la flecha en la parte derecha, podrás ver que el menú de la parte de arriba te acompaña a medida que vas leyendo sus posts. Me gusta mucho su blog porque es muy cómodo navegar por él, además de ofrecer información interesantísima sobre Marketing Online.

Resumiendo: si quieres rentabilizar más tu tienda online o página web pónselo fácil a tu usuario o cliente. Haz que encuentre lo que busque de manera rápida y que su navegación sea sencilla y cómoda. Escúchale, aprende de su experiencia y elimina lo innecesario. Indícale en cada momento en que parte de tu web está y que es lo que está haciendo. Ganarás mucho.

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Google acaba de lanzar Music Timeline, una llamativa línea temporal que recoge y muestra los distintos géneros musicales, su evolución en el tiempo y los artistas que más destacaron en cada ámbito. Esta innovación supone un nuevo guiño del gigante de los buscadores a la cultura, esta vez a la música. Este artículo tiene la intención de analizar en la medida de lo posible esta herramienta recién lanzada, por lo que va a ser más objetivo (aunque igual de válido) que el anterior. Puedes leerlo aquí.

Vamos allá. Lo primero que llama poderosamente la atención de Music Timeline es su espectacular y colorido diseño. Si te autodenominas hipster, te gustará 😛 Cómo se puede ver en la imagen de abajo, cada tonalidad de color representa a un género musical, por lo que desde un punto de vista de usabilidad y navegación suma muchos puntos para el usuario. Es muy intuitiva y fácil de usar. No cuesta nada encontrar lo que estamos buscando. No podíamos esperar menos de Google.

Music Timeline, la herramienta musical de Google

Esta cronología musical comienza en 1950. Al pie de la gráfica tienes una sugerencia de artistas para empezar a trastear. Para saber mejor cómo funciona, os invito a hacer este sencilla búsqueda al mismo tiempo que yo (no encuentro la manera de hacer capturas de pantalla en mi ordenador). Vosotros podéis bucear en el estilo que queráis.

Pongamos que queremos saber qué artistas de folk lo han petado en décadas anteriores. Lo he elegido para saber quién se ha movido en este estilo. El folk está representado en color añil, creo. Se me dan muy mal los colores. Si a ti también, busca un azul muy claro. No tiene pérdida 😉

Una vez hacemos clic en el género que hayamos escogido…vas a ver que aparece un nuevo gráfico con distintas curvas. Cada una de ellas hace referencia a subgéneros, en este caso del folk. Si te fijas en la parte de abajo verás que la sugerencia de artistas ha cambiado…y aquí es dónde te llevarás sorpresas si no estás muy puesto musicalmente. A modo de curiosidad, ¿sabías que Bob Dylan se adentró en los terrenos del folk? Admito que yo no.

Si pinchas en alguno de los subgéneros se abrirá otra gráfica molona y aparecerán nuevos cantantes y grupos. Si pinchas en uno de ellos o en la portada del disco que aparece debajo del gráfico, se te redirigirá a Google Play para poder ver sus álbumes y poder comprar si lo deseas. Puedes comprar canciones sueltas o el álbum entero. Podrás ver la duración de las canciones, recomendar en Google Plus el disco en cuestión o si tienes un perfil activo en Play, podrás ver tu selección de temas favoritos. Si no tienes creada una cuenta, te la podrás crear en un minuto para empezar a disfrutar de esta funcionalidad.

Como se puede apreciar, en Google han tenido visión para desarrollar una nueva aplicación y ligarla rápidamente con Google Play para ofrecer un servicio más completo y cómodo a sus usuarios. Así, aumentan las posibilidades de Music Timeline. Además, Google ha hecho un encomiable esfuerzo a favor de la cultura musical por recopilar una gran información que estaba más dispersa.

Personalmente, esta cronología me parece muy interesante porque se puede averiguar de un vistazo que estilos musicales son minoritarios, cuáles están perdiendo terreno y cuáles no paran de crecer. Puedes ver que, por ejemplo, el folk ha perdido muchísimo protagonismo y lo han ganado la música electrónica y el indie. Y lo siguen haciendo.

Esto me lleva a pensar en las posibilidades que les da a las empresas. Las  marcas se podrían beneficiar de esta herramienta. Pueden seleccionar canciones o artistas para inspirar en ellas sus campañas o comunicaciones comerciales en función de cuál sea su público objetivo y sus preferencias musicales. O de la personalidad que quieran imprimirle a sus anuncios. ¿Creéis que las empresas empezarán a usar Music Timeline con esta finalidad? Desde luego, tienen muchísima información recogida en un mismo punto.

Pero no todo son aspectos positivos. Desde mi punto de vista la línea temporal deja fuera décadas muy ricas musicalmente hablando como las de 1930 y 1940.  Por otro lado, la música clásica -por alguna extraña razón- NO aparece en esta cronología. Si investigas en Google Play verás que sí  se descargan piezas de música clásica.

Por si fuera poco, según señalan los más críticos con esta aplicación, Google sólo tiene en cuenta las descargas que hacen los usuarios desde Google Play y no incluye las hechas desde Spotify o Itunes. Es de sobra sabido que los usuarios de Apple suelen tener otras  aficiones e inquietudes culturales. Pero claro, como esto es una aplicación de Google…

Por último, los contrarios a la nueva creación de Google sostienen que los artistas que aparecen en las gráficas son los más decargados en la actualidad  por los consumidores y no los que más triunfaron en su época. A mí, desde luego, la aplicación me gusta. Es muy útil y contiene muchísima información presentada de manera intuitiva y acorde a los principios de usabilidad web. Aún así, considero que los críticos tienen razón en lo que argumentan. Deberían completar la variedad musical con la música clásica más descargada. ¿Qué opinas tú?¿Qué te parece Music Timeline? 

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